RESEÑA CRÍTICA




 

Reseña critica de la revista  virtual “FOTÓGRAFOS, revista virtual de fotografía documental”
 
  • Edición trimestral 2013
 
Sin duda la fotografía plasma un segundo de la vida cotidiana, lo que pasa a nuestro alrededor y muchas veces capturan lo que nuestros propios ojos pasan desapercibido.
Una imagen es capaz de producirnos sentimientos buenos y malos ejemplo cuando vemos una fotografía  de nosotros en pañales  haciendo una mueca graciosa inevitablemente nos hace esbozar una sonrisa o cuando vemos la fotografía de un desastre natural que lo hayamos vivido en carne propia y al ver una imagen de ello  llega a nosotros un conjunto de recuerdos inevitables que causa  consternación combinada con una leve angustia. Muchas veces una fotografía puede plasmar una historia sin ser contada, sin ser redactada.
 
Cuando leía las páginas de la revista, leí algo interesante sobre los reporteros gráficos “uno nunca sabe dónde terminará el final del día” y es verdad porque no sabemos cuándo sucederá un acontecimiento importante cuyo lente puede capturarlo de manera rápida, la inmediatez que tiene un reportero grafico para lograr mezclar muchos elementos y lograr una buena composición en cuestión de segundos requiere de táctica, costumbre y sobre todo amor por lo que está haciendo y lo que quiere lograr transmitir con su trabajo.
En las fotografías tomadas por Fidel Castillo acera de la disputa de San Andrés por Colombia y Nicaragua, muestra a una población en sus labores cotidianas, viviendo del turismo sin mucha preocupación por no tener una nacionalidad definida.
 
Las fotografías tomadas a un parque de diversiones por Boris Mercado, muestra no solamente un parque abandonado con los años  sino  que también nos invita a imaginar lo que pudo ser años atrás y la monocromía le da un efecto de nostalgia y hasta temor si nos imaginamos estar solos en ese lugar.
Ernesto Bazán  muestra su amor y su otra manera de ver las cosas a través de la fotografía, cuando uno menciona Cuba, imagina un lugar donde todas las personas paran tristes por ser excluidos y que se siente arrestados en una isla pero lo que él trata de mostrar es como cada persona vive bien en su propio mundo disfrutando de la vida sin sentirse alejados de nada y no algo deprimente por pertenecer a un sector humilde de la sociedad, a las vez nos hace reflexionar acerca del cuidado que se debe tener al hacer una fotografía retrato porque un fotógrafo debe evitar el sensacionalismo y tratar de no denigrar a la persona fotografiada un maestro, es aquel que enseña con el ejemplo y transmite todos los conocimientos posibles y no se los guarda y es lo que precisamente hace Ernesto, enseñar a quienes quieren ser como él.
 
 
 
Las fotografías con las que quede impacta fue con las de Paul Vallejos, pues mostraba a una prostituta veterana de más de 70 años que no tenia temor de entregar su cuerpo sino que se había convertido en su manera rutinaria de trabajar y hasta por momentos pensar que seria para siempre y que no veía a los hombres como muchas mujeres los ven, malos, incomprensibles basuras, sino que solo atina a decir “es un buen chico” a pesar de haber sido una amante por 7 años. A través de la foto se puede apreciar a una mujer vanidosa con sutil coquetería y que se siente más bella cuando un hombre pide sus servicios. Las fotografías muestran crudamente una vida desordenada que así le gusto vivir, se siente la soledad que la rodea , pero a la vez muestra sueños que  una vez hubiera querido alcanzar a Ana.
 
Sin duda alguna concuerdo con Ernesto Bazán  cuando menciona a Perú como uno de los lugares predilectos que le gusta visitar porque encuentra mucha espiritualidad y creencias que aun siguen latentes en el caso de las fotografías tomadas en Cajamarca años después del fin de liderazgo de sendero luminoso.