Un oscuro pasado: El trabajo del fotoperiodismo

Siempre se dice que a través de una  foto se puede transmitir muchas emociones y se siente muchas emociones, nos llevar a imaginar o recordar el antes y el después de esa foto, el pasado y el futuro.

El Perú paso por una oscura etapa cuando apareció el terrorismo, las matanzas eran pan de cada día y los coche bombas sembraron el terror de la gente que caminaba temerosa por las calles.

Ahora se puede caminar con más tranquilidad y llevar una vida casi normal, pero cuando uno ve las fotos de esa época aunque no lo haya vivido causa dolor, imaginar que pudo pasar después con ese niño o esa familia haya por Ayacucho.

Existen fotos que nos hacen reflexionar y mirar al cielo y decir gracias porque ya se terminó no del todo pero claro.
Quién estuvo detrás de estas fotos, nos deja plasmado lo que sucedió en un momento y que no se debe volver a repetir nunca más, porque el miedo se terminó.

"El terrorismo es un episodio de la historia peruana que no debe ser olvidada. la fotografía ha ocupado un lugar muy importante en la recopilación de información". Gastón Deleau

 
Presentación, en la Dirección Nacional Contra el Terrorismo (DINCOTE), de Edmundo Cox Beuzeville, miembro de Sendero Luminoso capturado el El 22 de agosto de 1993. Cox era sindicado como uno de los presuntos sucesores del líder senderista Abimael Guzmán Reinoso.
 
Archivo: Taller de Fotografía Social
Fotógrafo: Gabino Quispe
Fecha: 4/12/1989

Cuerpo del alcalde Orurillo Tomás Quispe Sayhua. El 3 de diciembre de 1989, miembros de Sendero Luminoso incursionaron en Orurillo, Melgar, y asesinaron a cuatro autoridades, tres comuneros y un dirigente de setup. Entre las autoridades estaban el alcalde por Izquierda Unida Tomás Quispe Sayhua, dirigente importante de su localidad reconocido por su lucha por la tierra.
 
Fue de esta manera de que los terroristas hacían entender que estaban marcando su territorio y donde solamente ellos eran la autoridad y que aquel que trataba de contradecirlos lo pagaba con su vida.
 
 
Archivo: Revista Caretas
Fotógrafo:
Fecha: 4/18/1983
 
Un hombre de la localidad de Chuschi, en la provincia de Cangallo, Ayacucho, se lamenta tras la incusión que el 9 de abril de 1983 un grupo de presuntos senderistas realizó en su comunidad. El gobernador y otros campesinos fueron asesinados.
 
 
 
 
 Archivo: Revista Caretas
Fotógrafo: Victor Ch. Vargas
Fecha: 30/5/1983

Incendio en la fábrica Bayer como consecuencia del atentado senderista perpetrado el 30 de mayo de 1983.
 
Tanto en la sierra como en las ciudades se perpetraban hechos como estos, destrucción ensañesiente con aquellas personas que poco o nada tenían que ver con esta corriente marxista.
 
  
Archivo: Diario El Comercio
Fotógrafo: Jorge Chávez
Fecha: 31/1/1983
 
Familiares del periodista Pedro Sánchez de El Diario de Marka acuden al aeropuerto Jorge Chávez a recoger los restos de su ser querido tras la masacre de Uchuraccay. El 26 de enero de 1983, un grupo de campesinos de esa comunidad ayacuchana asesinó a Sánchez junto a los periodistas Eduardo de la Piniella y Félix Gavilán de El Diario de Marka, Jorge Luis Mendívil y Willy Retto de El Observador, Amador García de la revista Oiga y Octavio Infante del diario Noticias de Ayacucho. Junto con los todos ellos también fueron asesinados el guía Juan Argumedo García y Severino Morales Ccente, un comunero uchuraccaíno. Los ocho periodistas y el guía habían viajado hasta las alturas de Huanta, desde la ciudad de Ayacucho, para verificar la ejecución de siete supuestos senderistas perpetrada por campesinos de Huaychao y Macabamba. Luego de ser ultimados, los periodistas fueron enterrados en cuatro fosas superficiales ubicadas en los alrededores de la comunidad. El 30 de enero la noticia llegó a los medios de comunicación masiva. Los familiares de las víctimas, periodistas de distintos medios y algunos líderes políticos viajaron hasta la ciudad de Ayacucho.
 
 Fue uno casos más tristes en la historia del periodismo gráfico, ocho periodistas que murieron cumpliendo su labor que nos hace meditar sobre los trabajos extremos, cada fotografía tomada en la época del terrorismo era como estar a un paso de la muerte, así como también pensar en que muchos de ellos habrán sentido la impotencia de no poder hacer nada solo fotografiar los estragos del terrorismo con sangre fría. Varios periodistas concuerdan de que la mayoría de los periodistas gráficos solo buscan lo malo para fotografía, convirtiéndose así en morbo. En un punto de vista aparte opino que si no existieran estas fotos que muestran la frialdad de un pasado nunca nos hubiéramos imaginado realmente estaba pasando, era como una mano quitando la venda de los ojos a alguien que se resistía a ver lo inevitable.
 
Archivo: Diario La República
Fotógrafo: Julio Pérez Ramos
Fecha: 7/8/1983
 
En la Morgue de Ayacucho, Margarita Pineda llora la muerte de su esposo Antonio Untiveros Oré, quien fuera asesinado, en julio de 1983, por presuntos miembros del Sendero Luminoso debido a que habría colaborado con las Fuerzas Armadas.
 
 
Como una reflexión diría que nunca nos olvidemos del pasado y hacer lo que se debió hacer en ese momentos, unirnos todos sin miedo. El trabajo de un periodista en arriesgado y no siempre es reconocido y hasta ahora en Arequipa no se les reconoce sus derechos ni el sueldo justo y muy aparte la tarea del periodista gráfico no es solo tomar una foto, si no es captar una imagen con su mensaje, transmitir mediante ella meditación y comprensión y no es algo fácil, se da con la experiencia adquirida en el campo y las situaciones.
 

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